Los vampiros emocionales son personas que absorben tu energía y vitalidad mental y emocional. Son personas normales, no son personas especiales. Es verdad que a veces se muestran muy encantadores, inteligentes, creativos y seductores, pero cuando les descubres se vuelven rabiosos e intentan manipularte cambiando de estrategia.
Son difíciles de identificar porque hay muchas veces que lo hacen de manera muy profesional. De hecho, son personas que utilizan su entorno, tanto parejas, como familiares, amigos, incluso extraños controlando las situaciones y manipulándolas para favorecer y que vayan a favor de sus objetivos. Algunos de ellos saben lo que están haciendo pero no sienten culpa, mientras otros no son conscientes de que son vampiros emocionales.
Hay un perfil de vampiro emocional que son personas que se muestran deprimidas, que suelen tener envidias de los demás, incluso se sienten víctimas. ¿Qué pasa? Que por ellos mismos no son capaces de obtener la energía necesaria para pasar el día a día, entonces lo que necesitan es absorber la energía de los demás. Son personas que por ellos mismos no tienen actitud positiva ante la vida, necesitan víctimas de las que alimentarse.
Igual que hay un perfil de verdugo también hay un perfil de víctima. Las víctimas las eligen a consciencia, personas débiles psicológicamente y fáciles de manipular. Hay personas que tienen mucho carácter, pero luego en el fondo son muy fáciles de manipular. Este tipo de personas son el objetivo de los vampiros emocionales.
¿Cómo puedes identificar que estás con un vampiro emocional? Es muy fácil, si tu al final del día sientes que estás agotado, que cada vez que estás con esa persona es como que te quita la energía y te sientes mal. De alguna manera no eres tu mismo/a, incluso sientes que te manipulan o que estás triste o que te absorbe la energía. Esto significa que estás con un vampiro emocional.
Hay 2 tipos de vampiros: los invisibles o los visibles. Para mí los invisibles son los más peligrosos porque no es fácil identificarles y neutralizarles, de hecho su comportamiento no es completamente tóxico. No hay peor contrincante que un enemigo invisible. ¿Entonces ellos que van a hacer? Van a enviarte dobles mensajes, es decir, el arte de insinuar una cosa, pero luego querer decir otra.
Os voy a poner un ejemplo: Imagínate que te compras un vestido y le dices a tu amiga que cómo te queda ese vestido. Ella te da un doble mensaje: «Bueno te queda bien, pero para tu edad». Estas coletillas es a lo que me refiero con los dobles mensajes. Hay que tener mucho cuidado y ser muy observador porque te está queriendo decir una cosa, y está insinuando la contraria. Por eso son vampiros invisibles porque no pasan por su radar, es algo muy sutil, pero al final te quedas dolida o se te queda un mal sabor de boca.
Con los vampiros invisibles tienes que ser muy observador y fijarte en lo que los psicólogos llamamos las «micro expresiones». Son gestos de lenguaje no verbal con los que tienes que estar muy atento.
El segundo tipo de vampiros son los vampiros visibles. Estos son más fáciles de identificar, pero no por ello más fáciles de sobrellevar.
LOS CRITICONES: El primer tipo de vampiro visible. Su objetivo es hacerte sentir inferior, que te sientas peor que ellos, entonces lo que van a estar haciendo es criticarte. Nunca vas a estar a la altura de lo que ellos esperan de ti. Y siempre lo van a hacer por tu bien, pero es verdad que te vas a quedar dolida y te vas a quedar mal una vez que te hagan comentarios. Para ellos, nunca es suficiente. Siempre van a tener alguna pega que añadir a las cosas que tu hacer. Por ejemplo: Imagínate que vas a un restaurante y la comida ha sido estupenda. Ellos van a decir frases como «Si la comida está muy bien, pero ha sido demasiado caro». Siempre van a tener una coletilla para hacerte sentir mal. Te vas a quedar dolida y angustiada.
Los criticones lo que también hacen es oponerse a tus opiniones personales, es decir, tú dices una opinión sobre un tema, y ellos aunque no lleven la razón se van a oponer o van a decir lo contrario. La finalidad es hacerte sentir mal e inferior a ellos. El problema con estos vampiros es que ellos te van a decir que es por tu bien y que es lo mejor para ti. Hay que tener mucho cuidado con ellos.
LOS QUEJICAS: este tipo de vampiro se va a quejar por todo. Si llueve, porque me mojo y hace frío, si hace sol, porque sudo… Siempre van a estar quejándose. La finalidad es quejarse y te van a utilizar como paño de lágrimas. Si ellos tienen un problema van a acudir a ti, te lo van a contar y tú vas a dedicar un montón de energía a intentar solucionarlo. Si tu acudes con un problema a ellos, van a acabar hablando de sí mismos y te van a decir que su problema es muchísimo mayor. Al final, las quejas les sirven para desahogarse, pero no van a solucionar nada. De hecho, no quieren hacerlo. Si no les pones límites van a seguir quejándose una y otra vez y tú vas a seguir aguantando y no te va a servir para nada.
LOS DEPRIMIDOS: estos tipos de vampiros visibles son personas que ven el mundo con unas gafas negras y todo lo van a ver de ese color. Es muy difícil sacarles de ahí. Lo que vas a intentar es subirles el ánimo, pero al final vas a acabar más deprimido/a que ellos.
LAS VÍCTIMAS: estos tipos de vampiros son los reyes y las reinas del drama. Lo que van a hacer el tomar un papel secundario en su vida, mientras que tú vas a tomar el papel principal. Les vas a tener que solucionar sus problemas, cuando tienen algún tipo de inconveniente te lo contarán y tendrás que solucionarlo. Te vas a encargar de dos vidas, la tuya propia y la de estas personas, porque no pueden valerse por sí mismas. Son víctimas de las circunstancias, tú acabas agotado/a porque tienes que vivir por dos personas, mientras que ellos están tan tranquilos porque así no se responsabilizan de su propia vida.
LOS NARCISISTAS: son personas egocéntricas y vanidosas y están hambrientos de admiración y atención. Tienen una empatía cercana a cero. Es decir, son incapaces de ponerse en el lugar del otro porque cuando tú estás centrado en ti y en tu mundo, es imposible levantar la cabeza y mirar alrededor y ver lo que pasa a las personas que están cerca de ti.
LOS BROMISTAS: para que no te sientas atacado/a lo que van a hacer es camuflarse a través de las bromas. Así no tienen que dar la cara ni sufrir las consecuencias de sus comentarios. Hay que tener cuidado con este tipo de bromas que pueden hacerte daño.
LOS AGRESIVOS: estos son personas que se muestran muy agresivas con los demás. Tú tienes que medir tus palabras y tener cuidado con lo que dices y hacer, porque cualquier cosa puede saltar la chispa y encender la llama de la pelea. En este tipo de grupo también están las personas que practican agresión pasiva. Esto se caracteriza por personas que lo que van a hacer es castigarte de una manera indirecta.
Cuando tenemos amigos que sacan lo mejor de nosotros van a ser como vitaminas, y cuando tenemos amigos que quitan nuestra energía son como veneno.
¿Cómo podemos darnos cuenta de que algo de esto está sucediendo?
Es simple, si estamos en una relación (sea de pareja, amigos, familiar, laboral) y te deja agotados emocionalmente al final del día, sientes que te denigran, que te sientes mal cuando estás con él/ella.
Hemos comenzado a sentirnos mal por causa de estos comentarios, son observaciones “aparentemente” inofensivas que realizan estos individuos, que mediante un lenguaje suave y tenue, pero cargado de malas intenciones desmoralizadoras tratar de minar tu autoestima.
Pasos clave
- Identificarlos
- Filtrar sus comentarios
- El problema no lo tienes tú, lo tienen ellos
- Ponerse una doble capa. Alejarse emocionalmente e intentar que no nos afecten sus comentarios.
- Preguntarte ¿Quiero seguir manteniendo esta relación?
Si quieres saber qué son los vampiros emocionales, los tipos de depredadores emocionales que hay y cómo identificarlos, visualiza este vídeo.
Con amor,
